Trabajo final / Tesis de posgrado
Acceso abierto
Impacto de la prueba testimonial en los incidentes del proceso de familia. Propuestas de acción
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Fecha
Autores
Del Valle Vázquez Martin, Dora
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Editor
Universidad Siglo 21
Resumen
El presente trabajo aborda el impacto de la prueba testimonial en la duración de los procesos incidentales de familia. Como analizaremos a lo largo del presente, vemos con gran preocupación cómo la recepción de testimoniales en un proceso judicial, que según los plazos procesales tiene un periodo de diligenciamiento de prueba de sólo diez días (art. 99 inc. 4 de la ley 10.304), dilata el proceso en meses, aún años, lo que vulnera en forma directa la eficacia de cualquier resolución judicial, como así también lo previsto por el art. 543 del C.C.C. N, en tanto dispone “la petición de alimentos tramita por el proceso más breve que establezca la ley local” y el art. 555 del mismo cuerpo legal que prevé la misma directiva para el caso del derecho de comunicación entre parientes.
El proceso incidental en el fuero de familia, como ha sido diseñado en el código procesal de familia, debería ser un trámite ágil y abreviado que tiene por finalidad proveer a la modificación de lo resuelto en cada caso sobre la cuestión alimentaria, el cuidado y el plan de parentalidad debido a nuevas circunstancias familiares. Frente a estos cambios dinámicos en la realidad familiar, y recurriendo las partes ante los tribunales para componer sus intereses e instar los procesos incidentales, la producción de prueba testimonial no puede convertirse en un obstáculo dilatorio e ineficaz que impida arribar a una resolución en tiempo oportuno, afectando la tutela judicial efectiva e impidiendo llevar adelante una justicia de acompañamiento, tan declarada en foros y resoluciones, pero impracticable en la realidad de
nuestros procesos. Debe tenerse en cuenta que la dinámica familiar está en constante cambio y movimiento, variando fluidamente de acuerdo a las distintas circunstancias que presenta el grupo familiar, a saber, cuestiones de salud, mayor edad de los hijos que suponen nuevas actividades de los hijos, mejor trabajo/desempleo de los progenitores, problemática habitacional, conformación de nuevos núcleos familiares, entre muchas otras.
Para garantizar los derechos de las partes en conflicto es necesario tomar resoluciones dinámicas, en un tiempo procesal que acompañe dichos cambios. Es bien sabido que una justicia lenta no es justicia. Si la resolución judicial llega cuando han variado nuevamente las circunstancias de la familia, no compone los intereses de las partes, tornándose disvaliosa e inútil. En este contexto es necesario redimensionar los procesos incidentales y cuestionar la recepción de prueba testimonial tanto en su extensión como en su valoración para asegurar la tutela efectiva de los derechos en juego.